¿Realmente engordamos más al comer de noche?

Comer de Noche Comer de Noche

En más de una ocasión, aquellos que buscamos perder peso hemos escuchado decir, Desayuna como rey, Almuerza como principe y Cena como mendigo.  Suenan sabias estas palabras, ¿no?,  sin embargo, son muchas las interrogantes que derivan de esta afirmación. ¿Qué debemos comer para no engordar? ¿Qué alimentos nos impiden descansar? ¿A qué hora deberíamos cenar para evitar aumentar de peso ? A continuación vamos a ver en detalle si ¿Realmente engordamos más al comer de noche ?.

 

Para responder esta pregunta lo primero que tenemos que entender es cómo funciona el cuerpo en relación a los alimentos que consume a lo largo del día. Para explicarlo, hay que recurrir a la analogía del cuerpo como un auto que necesita de combustible para funcionar. En este caso, es la comida la que actúa como combustible.  Esto quiere decir, que el cuerpo solamente logrará un correcto funcionamiento al recibir la cantidad de energías requeridas para ello. Sin embargo, este proceso es mucho más complejo, ya que si por ejemplo no se consume el combustible mínimo adecuado, el cuerpo recurrirá a otras fuentes de energía (los músculos o la misma grasa acumulada) para compensar esa falta. En el caso contrario, al recibir más energía de la que se consume, no se desborda, sino que se almacena en forma grasa.
La cena es un momento clave que determina nuestra dieta y, en consecuencia nuestro peso. Comer mucho o comer mal por las noches está relacionado directamente con la producción de grasa, es ese instante del día en que casi no vamos a consumir energías y en el que apenas se queman las calorías ingeridas. Pues queda claro que la mayoría de las calorías deben consumirse en la primera mitad del día. Teniendo en cuenta esto y con base a consultas de expertos, se recomienda:

 

  1. Consumir una cena que contenga un alimento fuente de proteína, carbohidratos de bajo índice glicémico y vegetales en cantidades moderadas, y elegir preparaciones que sean de fácil digestión.
  2. Tomar la última comida del día dos o tres horas antes de dormir.
  3. Dependiendo de la hora de dormirse, se puede incluir un refrigerio nocturno después de la cena, dos horas antes de dormir.

 

Con relación a la composición de los alimentos a ingerir sugerimos los siguientes:

 

Alimentos ricos en proteínas animales

Tanto el pavo, como el pescado blanco, como la ternera son una buena opción para tomar por la noche porque nos ayudará a la hora de eliminar mejor las grasas almacenadas en el organismo y así conseguir mejores resultados a la hora de perder peso. Sin embargo, todos estos alimentos deben cocinarse a la plancha y no de otro modo.

Hortalizas y verduras para cenar son ideales porque no engordan y son fácilmente digeribles siempre que las tomemos al vapor o hervidas.

Lácteos otra opción muy recomendable son el yogurt, la leche o el queso 0% de grasa ya que no engorda y, además, estimulan el sistema nervioso.

 

Podemos concluir que no se trata de si cenar engorda, o no. De la misma forma que sucede con todas las comidas, el simple hecho de excederse del máximo de calorías a consumir en el día, será el factor que desencadene la acumulación de grasas en el cuerpo.  Sí hay que tener presente que sean cantidades moderadas de alimentos y que se haga entre dos y tres horas antes de dormir. Y antetodo, evite caer en la tentación de saltarse esta comida, Saltarse las comidas no es efectivo, en ocasiones nos produce más ansiedad y hace que comamos grandes cantidades en la próxima comida. Suprimir una cena supone que baje el nivel de azúcar en sangre, sufrimos de hipoglucemia y se reduce el consumo calórico… en consecuencia nuestra salud acaba perdiendo. No es recomendable en absoluto.

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