Mejora tu técnica de correr, buscando la zancada correcta

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Mejora tu técnica de correr, buscando la zancada correcta

Al salir a correr con frecuencia nos olvidamos de un aspecto tan importante como la técnica, ya que al tratarse de un gesto innato y natural lo damos por sentado, y apenas le prestamos atención. Pero es ahí donde está nuestro gran error. Una buena técnica nos permitirá incrementar nuestro rendimiento, e incluso eludir las temidas lesiones como la periostitis o la tendinitis, entre otras.

En CaribbeanFit queremos centrarnos en la amplitud y frecuencia de tu zancada, dos factores que pueden ayudarte a aumentar tu velocidad de carrera y por tanto a mejorar tus tiempos.  La longitud de zancada viene dada en gran parte por la longitud de la pierna desde la cadera. La frecuencia óptima de zancada se logrará cuando la velocidad sea la máxima pero sin el descenso de la longitud de zancada, pero hay que tener cuidado ya que se puede cometer el error de intentar zancadas excesivamente largas que nos pueden quitar carencia y a la vez cargar en exceso los músculos de la pierna.

 

Está demostrado que, frente a la opción de alargar la zancada, cuanto más cerca del centro de gravedad de tu cuerpo se hallen tus pasos, es decir, cuanto más próximos estén también a la vertical sobre la que te eriges perpendicular al suelo, menor impacto negativo se produce en todas esas articulaciones que entran en juego durante la carrera.

 

Otro aspecto que debes tener en cuenta es no colocar el cuerpo tensionado, sino mantenerlo relajado al correr, de manera de no acumular contracciones involuntarias que restan energía y pueden producirnos contracturas u otras molestias posteriores. La zancada debe ser corta y los pies deben mantenerse cerca del suelo, de manera de no ir “dando saltos” y golpeando fuertemente contra el suelo con cada zancada.   El tronco debe permanecer recto, es decir, con buena postura, sin inclinarnos hacia adelante y mirando siempre hacia el horizonte de manera de favorecer la respiración y cuidar la columna.

 

Además, decidirse por aumentar la frecuencia de la zancada tiene más ventajas. Y es que esta opción es alcanzable por cualquiera y tan solo requiere del entrenamiento adecuado.  Y, como casi todo en el deporte, la paciencia y el empeño harán el resto. Así que, no hay que desesperar si el aumento de la frecuencia de la zancada parece demasiado lento, porque no es algo que surja de un día para otro, sino que lo iremos notando de manera gradual.

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