Tu primer dia en el Gimnasio? Que hacer…

Mi primer dia en el Gimnasio Mi primer dia en el Gimnasio

El primer día de gimnasio puede resultar complicado. Posiblemente no conoces a nadie, no hace deporte desde el cole, no sabes qué actividad te conviene más y tienes miedo al ridículo. No eres el primero ni el único, así que no te preocupes. Si tienes en cuenta nuestros pequeños consejos, todo irá mucho mejor. Queremos asegurarnos que pases es pequeño trance de la mejor forma posible y tengas muchas ganas de volver a entrenar al día siguiente, ¿ Estás decididoa volver al gimnasio?….

• ESTOY DECIDIDO, PERO… ¿DÓNDE?

Es importante que no te precipites a ta hora de elegir gimnasio. Hay muchas cosas a tener en cuenta: la ubicación, el precio de las actividades, los horarios, las instalaciones, los servicios que ofrece, etc. Si ya llevas una temporada sin entrenar, no vas a notar una semana más de espera y puede servir para encontrar el centro adecuado. Piensa si prefieres que esté cerca de casa o del trabajo. Un consejo: no seas demasiado optimista a la hora de apuntarte a muchas actividades o pagar a largo plazo.

Muchas veces, pagas todo un año de pesas y aeróbic para luego descubrir que lo tuyo es el streching y el kickboxing. Algunos centros te dan la oportunidad de probar un día la actividad y conocer a tus compañeros y monitores antes de apuntarte definitivamente. Aunque tú lo que quieres es entrenar, no te olvides que uno de los factores que hace más efectivo el trabajo en el gimnasio es el ambiente y la interacción con tus compañeros. Las “cargas” te parecerán más ligeras si las levantas en buena compañía. Por eso, no desdeñes la posibilidad de comprobar que tal encajas antes de tomar decisión definitiva.

También es muy positivo comprobar que la actividad a la que te has apuntado es exactamente lo que esperas y que estás en buena sintonía con tu monitor. El primer día, vete directo a recepción y pregunta dónde está cada cosa. Pide también un horario de clases y di que te marquen las que más te convienen. Solicita que te presenten a los monitores antes de iniciar la actividad.

 

¿POR DÓNDE EMPIEZO?

Una vez vestido, pregunta al personal del gimnasio por dónde puedes empezar. Si tu forma física es muy baja, te recomendaran la sala de máquinas: bici, cinta y algún ejercicio para brazos y piernas. También alguna clase de aeróbic de bajo impacto, estiramientos o tonificación.

 

CLASES COLECTIVAS

Las clases colectivas suelen imponer al principio por miedo a hacer el ridículo saltando en dirección opuesta al resto de la clase, No te agobies, los que ahora lo hacen bien, empezaron como tu. Lo mejor es que hables con el monitor antes de iniciar la clase y que te diga cuál es el horario más adecuado a tu nivel Nunca debes entrar a la sala si llegas tarde; no sólo por cortesía: es necesario calentar. Además, al principio de la clase el profesor explica despacio la “coreografía” los pasos que vais a repetir a lo largo de la dase. Si entras cuando ya se está entrenando con cierto ritmo, seguro que te vas a perder. En los primeros días, céntrate en los pasos de las piernas como primera medida para eliminar los “peligros de choque”, ya coordinarás los brazos. Tampoco es recomendable marcharte antes de que la clase termine. Los últimos minutos suelen dedicarse a los estiramientos y vuelta a la calma, que son fundamentales.

 

LA SALA DE MUSCULACIÓN

No quieras disimular que eres nuevo y te pongas directamente a usar las máquinas, puede que no consigas ni hacerlas funcionar y se note más. Incluso si ya has entrenado en otros gimnasios cada aparato tiene un funcionamiento diferente. Antes de empezar, habla con el monitor, pídele que te haga una tabla de ejercicios y te enseñe cómo funcionan los aparatos. Está ahí para ayudarte. La primera vez que hagas tu tabla, es conveniente que el monitor te asesore sobre cómo realizar cada ejercicio uno por uno. Haz las repeticiones que te han recomendado, no quieras imitar a tus compañeros de sala o puedes terminar hecho un ocho. Si en lugar de aparatos usas pesos libres para algunos ejercicios, debes asegurarte que sabes cómo meter y sacar los discos de las barras sin poner en peligro tu integridad física o la de tus companeros de sala. No te olvides de poner una toalla sobre las máquinas antes de utilizarlas. Es una medida higiénica que también agradecerán las personas que las usen después.

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